Policiales
Caleta Olivia: hallan lingotes de oro ocultos en un inodoro durante la búsqueda de un desaparecido
Efectivos de la Prefectura Naval Argentina secuestraron más de 2,5 kilos de oro valuados en una cifra millonaria.
En el marco de una investigación judicial orientada a esclarecer la desaparición de una persona, personal de la Prefectura Naval Argentina (PNA) concretó un insólito secuestro en la ciudad de Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz. Durante una serie de registros domiciliarios, los uniformados localizaron cuatro lingotes de oro que permanecían celosamente escondidos en el depósito de agua de un inodoro fuera de servicio, dentro de un baño en desuso empotrado en la pared. El valor estimado del cargamento y del resto del material incautado supera los $1.200 millones.
El hallazgo en un sanitario en desuso
El procedimiento principal se llevó adelante en una de las dos viviendas allanadas por orden de la Justicia provincial. Al momento de ingresar al inmueble, las fuerzas de seguridad identificaron a tres personas mayores de edad que se encontraban en el lugar. Durante la exhaustiva inspección de las instalaciones, los efectivos se toparon con una estructura sanitaria que no estaba operativa.
Al revisar el mecanismo del inodoro, descubrieron que en el interior del tanque de agua empotrado descansaban cuatro piezas compactas de metal dorado. El peritaje inicial confirmó que se trataba de lingotes de oro macizo cuyo peso combinado supera los 2,5 kilos. El hallazgo sorprendió a los propios pesquisas por el volumen del metal precioso y la modalidad de ocultamiento empleada.
Armamento, vehículos y muestras biológicas incautadas
Más allá de las valiosas piezas de oro, la inspección en la primera propiedad arrojó el secuestro de otros elementos que resultan de interés directo para la instrucción de la causa:
- Un automóvil.
- Un equipo de grabación de video DVR, clave para analizar registros fílmicos de seguridad.
- Dos dispositivos de telefonía celular.
- Un total de 38 vainas servidas.
- Tres sobres con hisopados y muestras tomadas sobre una heladera de la vivienda.
En paralelo, los uniformados se desplegaron sobre un segundo domicilio fijado en la orden judicial. En dicha finca se encontraban cuatro personas —dos adultos y dos menores de edad—, donde se incautaron otros dos teléfonos celulares que serán peritados para reconstruir comunicaciones recientes.
Marco judicial y personas vinculadas
Las diligencias fueron dispuestas de manera formal por el Juzgado de Instrucción N.º 1 de Caleta Olivia, bajo la dirección del juez Marcos Pérez Soruco y con la intervención de la secretaría a cargo de Kevin Daniel Rearte.
Desde la sede tribunalicia se ordenó el decomiso preventivo de la totalidad de los bienes, además de disponer que los ciudadanos identificados en ambos domicilios permanezcan formalmente vinculados al expediente mientras avanzan las pericias periciales, balísticas y documentales correspondientes.
El origen de la causa: un hombre desaparecido en 2025
El expediente judicial tuvo su origen a partir de la desaparición de un hombre, ocurrida en Caleta Olivia el 7 de diciembre de 2025. Desde aquel momento, distintas hipótesis se tejieron en torno a su paradero, derivando en diversas medidas de prueba en el territorio santacruceño.
A partir del 6 de mayo de 2026, la conducción operativa de las pesquisas recayó formalmente en la Delegación de Inteligencia Criminal e Investigaciones de la Prefectura Naval Argentina. A través de tareas de campo, análisis de comunicaciones y vigilancia encubierta, la fuerza federal logró recolectar información determinante que permitió requerir las órdenes de allanamiento.
Cabe destacar que, antes de este último procedimiento, la fuerza ya había concretado otras medidas similares durante los meses de agosto y septiembre, profundizando el cerco sobre los domicilios que finalmente resultaron registrados.
Pericias pendientes y origen del cargamento
A pesar de la trascendencia del secuestro, las autoridades judiciales y policiales mantienen la reserva en torno a la conexión de los lingotes con el hecho principal. Hasta la fecha, los reportes oficiales señalan que no se encuentra confirmada una vinculación directa entre el oro encontrado y la desaparición de la víctima investigada.
Las tareas periciales venideras tendrán un doble objetivo: por un lado, determinar la trazabilidad, procedencia legal o ilícita y el origen de las piezas de oro secuestradas; por el otro, contrastar los datos de los teléfonos y los rastros biológicos obtenidos para dilucidar qué ocurrió con el hombre buscado desde fines del año pasado.
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