Mundo
Un estudio revela que el temor a un segundo mandato de Javier Milei ya empata con el miedo al regreso del peronismo
La medición más reciente de la encuestadora, fundamentada en un sondeo nacional online sobre 1.
Un nuevo informe de opinión pública elaborado por la consultora QSocial, bajo la dirección de Lucas Klobovs, reveló una transformación significativa en el mapa de percepciones del electorado argentino: el temor ciudadano ante un eventual segundo mandato de Javier Milei se encuentra actualmente en niveles prácticamente equivalentes al miedo al retorno del peronismo al poder. El relevamiento seala que la dinámica de rechazo, que históricamente inclinó la balanza en los procesos comiciales recientes, ingresó en una etapa de paridad técnica y mutua contención.
Paridad absoluta: cómo se miden los dos temores
La medición más reciente de la encuestadora, fundamentada en un sondeo nacional online sobre 1.645 casos efectuado en agosto de 2026, exploró este fenómeno a través de tres formulaciones metodológicas independientes para evaluar la consistencia del diagnóstico. En todas ellas, las respuestas exhiben un empate técnico entre las dos principales fuerzas que polarizan la discusión política nacional.
Al indagar sobre qué acontecimiento «sería un retroceso para Argentina», los datos mostraron que:
- Un 49% de los encuestados se inclinó por la reelección de Javier Milei.
- Un 46% señaló el regreso del peronismo.
Por otro lado, cuando la consulta se estructuró bajo la premisa de cuál resultado sería «peor para el país», el 45% mencionó la continuidad del líder de La Libertad Avanza (LLA), mientras que el 43% se inclinó por el retorno del peronismo.
El comportamiento del votante independiente
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio radica en el segmento de votantes que se autodefinen como independientes, un universo decisivo para definir elecciones presidenciales. Dentro de este grupo, el 40% considera peor una reelección de Milei y el 41% se inclina por evitar que gane el peronismo. Dicha diferencia de un punto porcentual se encuentra completamente dentro del margen de error estadístico. A su vez, un 19% adicional de estos electores no manifiesta temor hacia ninguno de los dos espacios políticos.
Este equilibrio confirma que el rechazo hacia el oficialismo actual logró equiparar el rechazo histórico que acumuló la oposición justicialista en la última década, generando un tablero dominado por fuerzas antagónicas de similar magnitud.
La oscilación del miedo según el calendario electoral
El trabajo de QSocial analiza la trayectoria del «miedo al kirchnerismo» como un componente explicativo central para comprender el respaldo hacia La Libertad Avanza. Según el modelo predictivo de la consultora, este factor dista de ser una variable estática; por el contrario, se expande o se enfría en directa consonancia con los hitos comiciales.
En agosto de 2025, con anterioridad a la elección provincial bonaerense, el temor al regreso peronista explicaba únicamente el 1% del voto hacia el oficialismo libertario. Sin embargo, tras la derrota que sufrió el gobierno en esos comicios provinciales, el peso de esa variable trepó drásticamente al 18% en octubre de 2025. Posteriormente, sin citas con las urnas a la vista, dicho índice descendió al 11% en mayo de 2026, lo que demuestra su carácter coyuntural y reactivo.
El ascenso del voto rechazo y la ventana de representación
Otro dato central que arroja la investigación es la consolidación del sufragio por descarte. El 50% de los consultados afirmó estar dispuesto a votar a un candidato que «no le gusta del todo» con el único propósito de bloquear el triunfo de la alternativa política que más rechaza. Esta disposición creció seis puntos porcentuales respecto del registro previo de mayo de 2026.
Este comportamiento cobra singular peso debido a que cuatro de cada diez electores rechazan a ambos polos de manera simultánea. De acuerdo con el análisis de Lucas Klobovs, esta doble negatividad abre una ventana estratégica para el eventual surgimiento de una candidatura que logre interpelar a esa porción descontenta:
«Ese temor no desapareció, se emparejó».
La consultora advierte que una propuesta competitiva capaz de canalizar a ese sector desencantado podría fracturar el esquema de «los dos miedos» que actualmente estructura y condiciona el debate público argentino.
Perspectivas hacia 2027
El informe subraya que esta equiparación se suscita en una etapa particular: la escena política atraviesa un período sin campaña formal activa y con postulaciones aún indefinidas para 2027. Históricamente, la proximidad de los comicios y la consolidación de los nombres propios en las boletas son los elementos que terminan por reactivar la polarización y el temor al kirchnerismo.
En este sentido, la evolución futura del clima electoral dependerá primordialmente de quién encabece la oferta del peronismo y de la destreza discursiva con que se articulen los mensajes de cara a los comicios presidenciales. Al mismo tiempo, estos datos aportan sustento empírico a la estrategia comunicacional que el propio Javier Milei inició a mediados de 2025, cuando comenzó a insistir públicamente con su proyecto de reelección para 2027, anticipando un escenario de confrontación binaria.
Descubre más desde Blog San Vicente
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.