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La Marcha de la Bronca colmó las calles de Buenos Aires y la izquierda exigió a la CGT un nuevo paro general
El punto neurálgico del acto fue la lectura de un documento consensuado por el conjunto de los espacios convocantes.
Una multitudinaria movilización convocada por las principales fuerzas del Frente de Izquierda y un amplio abanico de organizaciones sociales, estudiantiles y de derechos humanos recorrió las calles del centro porteño en lo que se denominó la Marcha de la Bronca. La manifestación, que comenzó pasadas las 15:30 en las inmediaciones del Congreso de la Nación y concluyó en una colmada Plaza de Mayo, se desarrolló bajo la consigna central «Organizar la bronca para derrotar a Milei» y tuvo como eje principal la exigencia a las centrales sindicales de avanzar de manera inmediata hacia un plan de lucha nacional con huelga general.
De Congreso a Plaza de Mayo: una columna multisectorial
La columna que avanzó a lo largo de la Avenida de Mayo exhibió una marcada diversidad de sectores que confluyeron en su rechazo a las medidas económicas y sociales de la actual gestión libertaria. En la cabecera de la marcha se ubicaron referentes de los organismos de derechos humanos nucleados en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, seguidos de cerca por federaciones y agrupaciones estudiantiles universitarias, movimientos socioambientales y la Coordinadora de Jubilados de los Miércoles, colectivo que mantiene una presencia activa y sistemática de reclamo frente al parlamento.
Detrás de estos sectores se escalonaron los contingentes de organizaciones sindicales de base, asambleas barriales y las diferentes fuerzas políticas que componen la izquierda, con nutridas banderas que denunciaron las consecuencias del ajuste en los ingresos populares, las jubilaciones y las partidas presupuestarias esenciales.
Presión directa a la CGT y duras críticas a los gobernadores
El punto neurálgico del acto fue la lectura de un documento consensuado por el conjunto de los espacios convocantes. El texto fijó un posicionamiento tajante frente a la dirigencia de la Confederación General del Trabajo (CGT), a la que reclamaron terminar con la inacción e impulsar medidas de fuerza contundentes.
«La bronca de un pueblo que ve cómo los poderosos se reparten el país, compran voluntades y pretenden gobernar con las cartas marcadas exige un nuevo paro general como parte de un verdadero plan de lucha nacional», advirtió el pronunciamiento unificado.
Asimismo, los organizadores apuntaron no solo contra el Poder Ejecutivo nacional encabezado por Javier Milei, sino también contra los mandatarios provinciales, a quienes caracterizaron abiertamente como «cómplices de este gobierno de ultraderecha». El documento denunció que en las diversas jurisdicciones provinciales se aplican recetas idénticas de ajuste sobre las cuentas públicas:
- Mantenimiento de salarios estatales y docentes con ingresos situados por debajo de la línea de pobreza.
- Recortes generalizados en las áreas de salud pública e infraestructura educativa.
- Creciente precarización en las modalidades de contratación del empleo público provincial.
«En sus provincias descargan el ajuste contra el pueblo trabajador», remarcaron con firmeza durante la lectura sobre el escenario montado en Plaza de Mayo.
La voz de los principales referentes de la izquierda
A lo largo de la jornada, distintos dirigentes políticos compartieron sus balances sobre la magnitud de la marcha y los pasos a seguir. El diputado bonaerense Christian Castillo remarcó la importancia de la unidad en las calles para frenar las iniciativas del oficialismo:
«Se está juntando la gente para la Marcha de la Bronca: para derrotar a Milei, sus cómplices y todo su plan. Necesitamos la huelga general para hacerlo», sostuvo el legislador.
Por su parte, la referente del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Myriam Bregman, evaluó que la masividad de la convocatoria «demuestra que sobran las ganas de pelear» y dio cuenta de la necesidad imperiosa de «organizarse y canalizar la bronca contra este gobierno y sus cómplices».
Bregman también cuestionó el rol de los bloques parlamentarios de la oposición dialoguista que acompañaron leyes y reformas promovidas por el oficialismo en el Congreso, señalando que la movilización callejera debe operar como un punto de inflexión para interpelar a las cúpulas sindicales.
«Somos claros: hoy nos hicimos oír, pudimos unir lo que otros dividen y expresar que hay fuerzas para enfrentar el ajuste de Milei y sus cómplices. Reclamamos a las centrales sindicales un paro nacional activo y un plan de lucha rumbo a la huelga general», enfatizó la dirigente.
El debate sobre los tiempos políticos y el cierre de la jornada
Durante la desconcentración, el dirigente Nicolás Del Caño cargó contra los sectores del arco político tradicional que sugieren postergar la confrontación hacia el calendario electoral futuro: «Cuestionamos a la dirigencia política que plantea que hay que esperar hasta el 2027; esos dirigentes viven de rosca y se nota que no les aprieta el zapato».
En contraposición, Del Caño destacó la resistencia cotidiana que ya llevan adelante diferentes colectivos sociales y laborales:
«Hay muchos laburantes peleando por sus puestos de trabajo, igual que el colectivo de la discapacidad que se mantiene en pie de lucha y lo mismo hacen los estudiantes y otros sectores que no se resignan», subrayó el referente de la izquierda.
El acto culminó al caer la tarde con una emotiva intervención cultural: un grupo de músicos interpretó en vivo la emblemática canción popularizada por el dúo Pedro y Pablo, «La marcha de la bronca», coreada al unísono por los miles de manifestantes que ratificaron la continuidad de las medidas de protesta en los próximos meses.